El diputado federal del PVEM y ex alcalde de Matamoros, Mario Alberto López Hernández se desdijo ayer de las declaraciones que dio al medio de comunicación Latinus en donde acusó de huachicol fiscal al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, a alcaldes de Morena y a la senadora morenista Olga Sosa Ruiz.
Lo anterior, después de que tras sus declaraciones, el Congreso de Tamaulipas diera a conocer un presunto desfalco al erario de 300 millones de pesos durante su administración en Matamoros.
Qué tanto sería la amenaza contra "La Borrega" por parte de toda la maquinaria estatal, incluido el Congreso tamaulipeco, que ha tenido el atrevimiento de negar que haya concedido una entrevista a un medio de comunicación en los días recientes.
Al diputado federal se le olvida que no está tratando con los medios locales como los de Matamoros, a los que manipuló a base de carretadas de dinero, o a los que intimidó con difamaciones que lo llevaron a ser acusado ante la Comisión de Derechos Humanos por las campañas denigrantes que ordenaba para quienes cuestionaban su administración.
Latinus es un medio nacional encabezado por uno de los periodistas más reconocidos del país, que sería incapaz de publicar declaraciones falsas de ninguna persona, además no lo necesita. A “La Borrega” se le fue la lengua cuando era cuestionado por un reportero de Latinus sobre su patrimonio en los Estados Unidos y en México.
López Hernández cree que nadie leyó la nota que publicó el medio en su portal porque el fragmento de la entrevista que se hizo viral en redes sociales fue donde acusaba al gobernador y a los morenistas de tener una red de huachicol, pero el ex alcalde lo que intentó fue defenderse y desafanarse para desviar la atención acusando al gobernador.