A lo largo de la noche, han sucedido bombardeos cruzados entre Israel e Irán, así como ataques de Teherán contra los países aliados de Estados Unidos.
También sigue en marcha una nueva ofensiva israelí contra Beirut, la capital del Líbano, con el objetivo de alcanzar estructuras claves del grupo chií Hizbulá, que ha atacado con drones una base militar israelí.
Mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advierten de que esta operación militar no ha hecho más que empezar.
El portavoz del Ejército israelí, Nadav Shoshani, aseguró este martes que la guerra se desarrollará en «un plazo general de semanas», aunque matizó que es pronto para concluir una duración.