El presidente municipal de Matamoros, Alberto Granados Fávila sorprendió este lunes con el arranque de las conferencias que ofrecerá cada semana desde la presidencia municipal.
Esta “novedad” del alcalde morenista no es otra cosa que un intento desesperado por intentar limpiar su deteriorada imagen.
Llama la atención que este nuevo ejercicio de “informar” a la sociedad como lo han hecho muchos gobiernos morenistas, ocurre precisamente después de que una encuesta revelara que el 56.8 por ciento de los matamorenses no volvería a votar por Granados Fávila.
Según varios estudios de opinión, el presidente municipal de Matamoros es el alcalde peor calificado de todo Tamaulipas, incluso por debajo de Makito, el alcalde de Reynosa.
Y no es para menos, Matamoros vive uno de sus peores momento, no solo por los graves problemas que presenta en los servicios públicos y con más del 80 por ciento de las calles llenas de baches y miles de brotes de aguas negras, sino la crisis que enfrentan las familias con el cierre de los negocios.
Ante este panorama, al equipo de Beto Granados se le ocurrió la “brillante idea” de realizar conferencias de prensa cada lunes para, dicen, estar más cerca de la gente.
No se les ocurrió que la gente lo que quiere es una ciudad limpia, alumbrada, con calles sin baches y sin brotes de aguas negras; con un gobierno que rinda cuentas y administre bien el dinero de todos los matamorenses.
Dicen en los pasillos de la presidencia municipal que esta “nueva ideota” surgió de un nuevo elemento del departamento de comunicación que Beto Granados “importó” de las filas del PAN, donde verdaderamente están los intereses de este personaje a quienes algunos acusan de ser “oreja” de unos panistas.