El espacio aéreo de El Paso, en Texas, y una zona del sur de Nuevo México fue cerrado de manera inmediata por orden de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), en una medida que suspende todos los vuelos comerciales, de carga y de aviación general durante un periodo de diez días.
Esta restricción, que entró en vigor con poca antelación, ya generó una sorpresa entre autoridades aeroportuarias, aerolíneas, además de en la comunidad local, debido a la gravedad del aviso oficial, que advierte incluso sobre la posibilidad del uso de fuerza letal ante "razones especiales de seguridad".