Al anunciar el próximo cierre de 40 restaurantes en Matamoros, integrantes de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (CANIRAC) exigieron al gobierno municipal elimine los cobros excesivos que les ha impuesto en los últimos meses a los pequeños y medianos empresarios.
Desde las instalaciones del extinto restaurante "El Fortín de Bravo", Arturo Medina, presidente de la Canirac señaló que los empresarios restauranteros vienen sorteando una serie de altos costos de operación que están haciendo cada vez más difícil la situación en el sector.
Señaló que para colmo, en los últimos meses, el gobierno municipal de Matamoros, presidido por el morenista Alberto Granados Fávila les ha impuesto una serie de cobros excesivos para poder otorgarles los permisos para que puedan operar.
Indicó que estos cobros representan un duro golpe para los empresarios quienes se ven en la necesidad de recortar personal y ahora hasta de cerrar definitivamente sus puertas, pues les es imposible sostener sus negocios con costos tan elevados de los permisos del ayuntamiento.
Agregó que es por eso que están solicitando que haya un diálogo entre los empresarios y las autoridades municipales para llegar a un acuerdo que evite el cierre de más negocios en la ciudad.
Por su parte, Ana Luisa González, propietaria de "El Fortín de Bravo" señaló que las autoridades, tanto Estatales como Municipales, deberían implementar un programa de estímulos y apoyos para los empresarios que ofrecen empleo a cientos de familias de la ciudad.
Lamentó que "el golpe de gracia" para que su restaurante cerrara sus puertas, haya provenido precisamente de las autoridades municipales quienes deberían apoyar a los empresarios para que continúen operando y dando empleo a las familias matamorenses.