Un mexicano identificado como Brigidio Muñoz fue acusado de asesinar a una joven sudafricana mientras ambos trabajaban abordo de un superyate en las Bahamas, según diversos medios internacionales.
Paige Bell, auxiliar en el yate de 20 años, fue encontrada muerta en la sala de máquinas del yate Far From It el pasado 3 de julio; la joven estaba parcialmente desvestida, por lo que las investigaciones iniciales sugieren que hubo algún tipo de agresión sexual, de acuerdo con el medio británico Daily Media.
Muñoz, quien es ingeniero de yates, fue hallado cerca del cuerpo de Bell con heridas en los brazos, lo que las autoridades consideraron como un indicio de intento de suicidio.
El mexicano, de 39 años, fue llevado a un hospital para ser atendido y posteriormente las autoridades de las Bahamas presentaron los cargos en su contra por el homicidio de la sudafricana.
Los fiscales dijeron ante el juez que la sudafricana tenía heridas en el cuello y lesiones defensivas en los brazos, lo que sugiere que intentó defenderse de su atacante.
Según el medio británico, Muñoz tendrá su próxima audiencia el próximo 20 de junio y permanecerá en prisión hasta esa fecha después de que le negarán el pago de la fianza para seguir su proceso en libertad.
Las circunstancias en torno al homicidio de Bell siguen bajo investigación, de acuerdo con la policía.
Paige Bell fue asesinada 11 días antes de su cumpleaños número 21, destacan medios especializados en yates.
Los padres de Paige, Michelle y John Bell volaron a las Bahamas a principios de semana para comenzar el proceso de repatriación del cuerpo de la joven y potencialmente ver de frente a Muñoz.
Chelsey Jacobs, hermana de la víctima, dijo estar devastada por el homicidio de Paige y advirtió que buscarán justicia por el crimen.
"Estamos buscando justicia contra el monstruo que acabó con su vida", dijo en un comunicado, según Daily Mail.
Además, pidió donaciones para poder llevar a cabo el proceso de repatriación y los procesos legales tras el crimen contra su hermana.
Una amiga de Bell habló con Daily Mail y describió a la joven como una "chica dorada" y llamó el crimen como algo despreciable.
"Paige era más que una compañera de equipo, era familia. Su espíritu radiante, su risa contagiosa, y su increíble compasión tuvieron un impacto inolvidable en todas las personas que tuvieron la suerte de conocerla. Aunque fuera un día largo en el mar o momentos silenciosos bajo las estrellas, ella daba luz y calor a cualquier lugar que fuera", dice un comunicado de Sweet Emocean.