El incidente del alcalde de Matamoros en el Puente Nuevo ocurrido la semana pasada con autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos, puso a temblar a muchos políticos y ex funcionarios de los gobiernos locales y Estatal de Tamaulipas.
Y es que, resulta que, según lo publicado por el columnista de El Universal, Salvador García Soto, al presidente municipal de Matamoros y a 13 de sus funcionarios les rompieron la visa y les prohibieron la entrada a los Estados Unidos cuando intentaban ingresar a la ciudad de Brownsville, Texas.
Según lo publicado por el columnista, cuando al alcalde llegó al cruce internacional fue enviado a una segunda inspección en una oficina de la DEA en donde fue interrogado junto con sus cuatro acompañantes a quienes les revisaron sus teléfonos celulares.
Después de horas de permanecer retenidos se les destruyó la visa y se les impidió la entrada al vecino país.
Los oficiales les informaron, palabras textuales del columnista, que “había “orden” de no dejarlo pasar ni a él ni a sus acompañantes a Estados Unidos “porque el Ayuntamiento de Matamoros es considerado una organización criminal terrorista”.
El presidente y sus acompañantes la libraron porque se encuentran en funciones y el Gobierno Mexicano intervino para evitar la detención, después de que el alcalde llamara a la gente del Gobernador Américo Villarreal, quienes a su vez se comunicaron a la Secretaría de Relaciones Exteriores quienes gestionaron la liberación del alcalde y sus acompañantes.
El incidente del alcalde refuerza la versión de que el gobierno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump mantiene una investigación sobre funcionarios y ex funcionarios de los gobiernos mexicanos que tienen vínculos con la delincuencia organizada.
Después de lo ocurrido con el presidente municipal, trece de sus funcionarios intentaron cruzar también a Brownsville, Texas y también les fue destruida su visa y les negaron la entrada a los Estados Unidos.
El presidente Donald Trump va por los criminales de cuello blanco que durante años han figurado en la política tamaulipeca, al mismo tiempo que mantienen relaciones con criminales a quienes Estados Unidos considera terroristas.
Se sabe que no solo investigan a morenistas en funciones, sino también a quienes en el pasado han pertenecido al gobierno del Estado y han hecho negocios con integrantes del crimen organizado, y peor aún, una vez que concluyeron su gestión en el poder, han mantenido esas relaciones con los grupos criminales.
Las investigaciones van tan en serio que en los municipios de la frontera ya se cuentan por docenas las personas a quienes les han retirado su visa, e incluso han sido detenidas en el lado americano por mantener relaciones con el narco.
Es por ello que muchos políticos de Tamaulipas ya están optando por no cruzar hacia el lado americano por temor, no solo de que les quiten sus documentos, sino de ser detenidos y encarcelados por el gobierno de Donald Trump.