La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que los médicos, enfermeras y demás trabajadores del sector salud que sean sorprendidos robando medicamentos de hospitales públicos deberán enfrentar las sanciones correspondientes, siempre que se compruebe su participación en estas irregularidades.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria abordó las denuncias sobre el presunto desvío de medicamentos destinados a instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el IMSS-Bienestar y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Sheinbaum señaló que el Gobierno federal busca atender los problemas relacionados con el suministro de medicinas, pero también combatir posibles actos de corrupción que impidan que los tratamientos lleguen a los pacientes.
Entre las irregularidades señaladas se encuentra la posible sustracción de fármacos de hospitales y clínicas para venderlos o distribuirlos de manera irregular en consultorios privados y plataformas digitales.
Buscan rastrear cada medicamento
Como parte de las medidas para combatir estas prácticas, el Gobierno federal pretende fortalecer los sistemas de control y digitalización para conocer el recorrido de los medicamentos desde que salen del proveedor hasta que llegan a las unidades médicas y, finalmente, a los pacientes.
La estrategia busca identificar en qué etapa de la distribución pueden presentarse faltantes y facilitar la detección de posibles desvíos.
La Presidenta también ha señalado la necesidad de automatizar los procesos internos de las instituciones de salud para mejorar la administración de inventarios y la entrega de medicamentos.
Reconocen problemas de distribución
Las declaraciones se producen en medio de las denuncias sobre deficiencias en el abasto de medicamentos y las demandas de trabajadores del sector salud por mejores condiciones en hospitales y clínicas.
El Gobierno federal ha reconocido que persisten problemas en la distribución de fármacos, por lo que busca mejorar la logística entre almacenes, centros de salud y hospitales.
La postura de Sheinbaum es que las posibles irregularidades deben investigarse y sancionarse cuando existan pruebas, sin generalizar las acusaciones contra todo el personal sanitario.