El exgobernador y expresidente de la Cámara de Comercio de Monterrey, Fernando Canales Clariond, lamentó que en México hoy, para lograr el éxito empresarial, hay que ser cercano al poder político y a Andrés Manuel López Beltran.
“Para hacer negocios en nuestro país hay que ser amigo de ‘Andy’”, señaló el empresario en referencia a los señalamientos de que el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, presuntamente protegía y se beneficiaba de empresas bajo el amparo del gobierno federal.
Canales, quien fue secretario de Economía en el sexenio del presidente Vicente Fox, hizo este jueves un análisis sobre las condiciones en que el empresariado mexicano enfrenta su actividad, frente a autoridades que les imponen trabas.
“En tiempos difíciles del México hoy estamos viviendo el deterioro sustantivo de nuestras instituciones constitucionales, y de nuestro ámbito de libertades. Pretender que no pasa nada, guardar silencio o simplemente voltearse para el otro lado, en realidad significa una decisión política equivocada”, explicó.
En su discurso de aceptación de la presea “Pedro Maiz” por su trayectoria empresarial, Fernando Canales, el expresidente de la acerera Industrias Monterrey S.A (IMSA), hoy Ternium, cuestionó la mala calidad y capacidad de los gobiernos federal y estatal, a los que se les tiene que hacer frente en el 2027.
“No se trata de cuestionar el diálogo entre la iniciativa privada y el gobierno, por supuesto que es necesaria. Ni pedirle a los empresarios y liderazgos de las instituciones que conformamos que abandonen sus negocios para convertirse en dirigentes políticos de oposición”, consideró.
“Hay que comprender que ninguna empresa puede prosperar indefinidamente en un país donde se debilita la democracia, la división de poderes, el Estado de Derecho y las libertades constitucionales. Cuando se erosionan las instituciones públicas más temprano que tarde se erosiona la economía”, acotó.
El primer mandatario del PAN en la historia de Nuevo León dijo que “sin reglas claras, sin tribunales independientes no hay contratos legalmente protegidos, sin libertad de expresión, no hay posibilidad de denunciar abusos.
“Sin democracia, el éxito empresarial ya no depende del talento, del trabajo ni de la innovación, depende de la cercanía con el poder. Es risible, ridículo, vergonzante: para hacer negocios en nuestro país hay que ser amigos de ‘Andy’”.
Por ello, México debe de estar por encima de cualquier contrato con el gobierno y no depender de caprichos personales, ni de ambiciones de grupo, sentenció.