Estados Unidos pausa de forma inmediata la distribución de subvenciones, préstamos y otros programas de asistencia financiera federal. Así lo señaló la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca, mediante un comunicado interno, enviado a las agencias gubernamentales.
La congelación de fondos por parte de la Administración republicana podría afectar el desembolso de miles de millones de dólares y causar una interrupción generalizada en la investigación de atención médica, programas educativos y otras iniciativas. Incluso, está previsto que se suspendan las subvenciones que se han otorgado, pero no se han gastado.
“El uso de recursos federales para promover la equidad marxista, el transgenerismo y las políticas de ingeniería social del nuevo pacto verde es un desperdicio de dólares de los contribuyentes que no mejora la vida cotidiana de aquellos a quienes servimos”, indica un memorando de Matthew Vaeth, director interino de la Oficina de Administración y Presupuesto.
La pausa entra en vigencia a partir de las 5 p.m., hora de Washington y no está claro cuán amplia será. Vaeth señaló que todo el gasto debe cumplir con las órdenes ejecutivas de Trump, que tienen como objetivo deshacer los pasos progresistas en materia de derechos de las personas transgénero, justicia ambiental y diversidad, equidad e inclusión (DEI, por sus siglas en inglés).
Vaeth escribió que “cada agencia debe completar un análisis exhaustivo de todos sus programas de asistencia financiera federal para identificar programas, proyectos y actividades que puedan verse implicados por cualquiera de las órdenes ejecutivas del Presidente”.
Washington es un centro de gasto que fluye hacia varios departamentos, gobiernos locales, organizaciones sin fines de lucro y contratistas, y el memorando ha dejado a innumerables personas que dependen de ese dinero preguntándose cómo se verán afectadas.
Esta pausa en el desembolso de fondos es el último ejemplo de cómo Donald Trump está aprovechando su poder sobre el sistema federal para promover sus objetivos conservadores. A diferencia de lo que ocurrió durante su primer mandato, cuando el líder republicano y muchos miembros de su círculo íntimo no estaban familiarizados con Washington, esta vez está llegando a lo más profundo de la burocracia.
“Están impulsando la agenda del presidente desde abajo hacia arriba”, afirmó Paul Light, experto en el Gobierno federal y profesor emérito de servicio público en la Universidad de Nueva York.
El experto también indicó que el enfoque de Trump conlleva riesgos, especialmente con tantos votantes que dependen de Washington. “No se puede simplemente fastidiar, fastidiar, fastidiar. Hay que cumplir”, aseveró.
Los beneficios de Medicare y la Seguridad Social no se verán afectados por la pausa, según el memorando. Pero no ha habido ninguna explicación de si la pausa afectaría a Medicaid, cupones de alimentos, asistencia por desastre y otros programas. El memorando decía que debería implementarse “en la medida en que lo permita la ley aplicable”.
"Estamos revisando la amplia directiva de financiación federal de la administración Trump. No se equivoquen: cualquier pausa en la financiación crítica perjudicaría a las familias y amenazaría la salud y la seguridad públicas. Estamos preparados para proteger a la gente y los programas de California de las acciones imprudentes y peligrosas de Trump", señaló el fiscal general de California, Rob Bona.