A gritos, los seguidores del presidente Andrés Manuel López Obrador y del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, se confrontaron en un mitin en este municipio hasta que el primero y Claudia Sheinbaum “rescataron” al emecista que tragaba saliva, sudaba sobre el templete y se había quedado sin palabras.
“¡El pueblo votó y Lemus no ganó!”, comenzaron gritando los morenistas reunidos en el jardín municipal sobre el resultado de la elección a la gubernatura.
Y fue lo más educado, porque al mandatario de Movimiento Ciudadano le acabaron diciendo “maldita rata pelona”.
El jalisciense se mostraba valiente al principio, impulsado por sus seguidores, sentados hasta enfrente, que lo defendían a gritos de “¡gobernador! ¡gobernador!”.
Alfaro pidió, trastabillando con las palabras, permiso para darle la bienvenida al presidente en la inauguración de la presa “El Zapotillo”, pero no conseguía nada.
Ni siquiera la esposa del presidente, la escritora Beatriz Gutiérrez Müller, que desde su lugar pedía silencio con los dedos en los labios y luego con los brazos, como diciendo “bájenle, calma”.
Fuertes gritos y rechiflas se prolongaron durante casi cinco minutos para interrumpir al gobernador e impidieron el inicio de sus intervenciones, por lo que el jefe del Ejecutivo federal y su sucesora entraron al quite.
Alfaro no lograba hilar una oración para agradecer la obra y atizó los reclamos.
“Ha sido así todo, todo el sexenio, porque al final de cuentas, presidente, hay todavía muchas personas que esperan encontrar en la confrontación un camino para este país.
“Hay todavía, muchas personas que no han entendido que estamos en un momento que pone en evidencia lo que se puede lograr... por favor”, dijo y volteó resignado a ver al presidente y a su sucesora.
Fue entonces que AMLO y Sheinbaum acudieron al atril y pidieron que se dejara hablar al emecista.
“Es un día bueno, hoy, ¿no?”, preguntó Sheinbaum.
“Sí”, le respondieron del público.
“Bueno, vamos a dejar que hable el gobernador de Jalisco, ¿les parece?, ¿quién está de acuerdo que hable el gobernador de Jalisco? Yo sí.
“Adelante, gobernador”, concedió, pero el presidente tomó la palabra.
“Yo también estoy de acuerdo que todos nos escuchemos, todos, la democracia es pluralidad, no es pensamiento único, eso es la dictadura.
“En la democracia tenemos que aprender a respetar la opinión de todos y un acto tan importante como este, vamos a demostrar que lo más importante de todo es el pueblo y la patria, eso es lo más importante”, añadió.
Los abucheos siguieron, así como solicitudes de otros para guardar silencio.
Nuevamente, Alfaro atizó las llamas. Y volvió a quedarse sin que se le oyera porque volvían los gritos a favor y en contra. Agradeció a López Obrador, quiso recordar que en un tiempo estaban del mismo lado y volvió a la carga.