Todos los indocumentados que viven o lleguen a Brownsville serán protegidos, eso fue lo que dijo el alcalde de esta ciudad, Tony Martínez, convirtiéndose así, en la posiblemente única ciudad santuario en Texas.
El alcalde aseguró que si algún migrante con récord criminal grave es detenido, tendrá que ser deportado pero si no han cometido ningún delito tendrán que ser liberados.
El alcalde demócrata de origen mexicano, aseguró que en la frontera es imposible vivir peleado con México.