Al menos 300 empacadoras de limón de Apatzingán, Tepalcatepec, Buenavista, Parácuaro y Múgica, en Michoacán, pagan cuotas al crimen organizado, acusaron empresarios, que también revelaron cobros de los delincuentes a los cortadores y los dueños de las parcelas.
"No sólo eso", advirtió a Grupo REFORMA un producto del crítico en Apatzingán, "el crimen organizado fija, además, el precio del producto, los días que se corta el limón y, al final, los comerciantes y los compradores son los afectados con el precio final del producto".
Esa región michoacana genera más de 500 mil toneladas de limón al año, es decir, al menos el 80 por ciento de lo que se produce en el País, de acuerdo con los empacadores.
Los productores que se niegan a pagar la extorsión son atacados con explosivos lanzados con drones.
Esos artefactos son utilizados además para conocer de las actividades de los limoneros en las parcelas.
A los cortadores les queman sus vehículos, mientras que los empacadores son "levantados".
Detrás de las extorsiones, señalaron, están células del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Cárteles Unidos, integrado principalmente por Los Viagras, el Cártel de Tepalcatepec, Los Tena y Los Blancos de Troya.
Asimismo, estos grupos penetraron la asociación limonera en la Tierra Caliente, por lo que conocen las cifras de producción, mercado, costos y la generación de dividendos.
En Apatzingán, empacadores han colgado mantas para exigir a las autoridades el cese de la extorsión.
Los productores advirtieron que las cuotas llegan hasta los tres pesos por kilo.
Ante este acoso la semana pasada cientos de productores y cortadores dejaron de trabajar, en espera del apoyo de autoridades.