Este domingo, partidarios de Jair Bolsonaro realizaron un asalto violento a las sedes de los tres poderes en Brasil.
Una marea de personas vestidas de amarillo y verde irrumpieron y vandalizado las sedes del Congreso, del Supremo Tribunal Federal (STF) y del Palacio del Planalto. El presidente del país, Lula da Silva ha calificado lo sucedido de "barbarie" y ha atribuido a Bolsonaro la responsabilidad.
Al menos 1.200 bolsonaristas han sido detenidos este lunes en el campamento que habían montado frente al cuartel general del Ejército en Brasilia desde las elecciones de octubre y desde el que fueron lanzados los ataques del domingo contra las sedes de los tres poderes en Brasil.
Los seguidores del ex presidente Jair Bolsonaro, que no reconocen la victoria del líder progresista Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales, han sido detenidos después de que, cercados por la Policía y el Ejército, desmontaran pacíficamente el campamento en que se refugiaban.
Según el Ministerio de Justicia, los bolsonaristas detenidos fueron conducidos en al menos 40 autobuses hasta la sede de la Policía Federal, donde serán identificados para intentar establecer si participaron en los ataques violentos del domingo y fichados por si en un futuro surgen pruebas en su contra.
Tan solo permanecerán arrestados los que sean señalados como participantes en los actos vandálicos y los que tengan algún indicio en su contra. Los presos se sumarán a las cerca de 300 personas que fueron detenidas el domingo por su responsabilidad en los ataques.