Realizar cualquier tipo de ejercicio físico o simplemente caminar 30 minutos diarios, tres veces a la semana como mínimo, es esencial para liberar el estrés y mejorar el estado de ánimo que producen los actuales estilos de vida.
Las personas con depresión que realizan algún tipo de actividad física tienen la posibilidad de disminuir las recaídas, a diferencia de aquellos con sedentarismo, que son las que con mayor frecuencia recaen.
La depresión es una enfermedad que no distingue género, raza, ni condición social; se caracteriza por la afectación al estado de ánimo y al comportamiento o forma de pensar y, en algunos casos, puede perjudicar las funciones emocionales y físicas de quien la padece.
Implica, entre otras manifestaciones negativas, ánimo abatido, sentimientos negativos hacia uno mismo, insatisfacción, indiferencia afectiva, llanto sin razón, pérdida del sentido del humor y desórdenes alimenticios.
Por lo anterior, el ejercicio es una buena opción para abatir la depresión porque cuando “tenemos actividad física, las glándulas del cuerpo liberan hormonas como la adrenalina y endorfinas, sustancias naturales que generan sensaciones placenteras y de bienestar para el organismo”.
En este sentido, se recomienda hacer ejercicio durante 30 minutos, tres veces a la semana como mínimo, con la finalidad de que el estrés o la depresión sean liberados, poco a poco, de la vida cotidiana; sea más llevadero el día a día, así como fortalecer gradualmente su cuerpo y mejorar el aspecto físico.