Por Arely López Galicia
Luego de semanas con una gran afluencia de pacientes con síntomas de COVID-19, de la nueva variante Ómicron, los triage respiratorios comienzan a ver una disminución en cuanto a la demanda de pruebas.
Así lo consideró Alejandro Ramírez Moncada, jefe de la tercera Jurisdicción Sanitaria en Matamoros quien destacó que se han disminuido tanto las consultas como los muestreos en los triage respiratorios del sector salud.
Además destacó que la ocupación hospitalaria y los casos de defunciones no han sido tan considerables como en las anteriores olas, por lo cual se considera que esta cuarta ola ya va en descenso.
“Se ha disminuido la petición de las consultas en los triage respiratorios, la capacidad de muestreo que tenemos en los laboratorios afortunadamente no ha sido mermada, ni hemos tenido desabasto de pruebas, y es por eso que hasta ahorita se ha logrado superar esta demanda”, dijo.
“No estamos igual que en la primera ola, que fue una situación muy letal en cuanto al número de muertes, aunque en esta cuarta ola se ha tenido un 20 por ciento de aumento, comparándolo con semanas anteriores, pero que son relacionados con personas en un 90 por ciento que no están vacunadas”, agregó.
Resaltó que en las próximas semanas ya se debe de tener de manera más notoria un franco descenso en los casos de contagios de esta variante, que ha llegado a una población afortunadamente vacunada, en su mayoría.