La nueva legislación de alivio de $3 billones elaborada por los demócratas amplía la elegibilidad del pago directo a muchas más personas que en la última ronda, incluyendo a inmigrantes indocumentados que pagan impuestos.
El proyecto de ley, que de seguro será aprobado en la Cámara baja el viernes pero enfrenta obstáculos en el Senado dominado por los republicanos, busca reparar las “deficiencias” de la ronda inicial de pagos.
Los estudiantes universitarios dependientes y los inmigrantes que pagan impuestos también serían elegibles para recibir el pago de $1,200.
Además, las familias podrían recibir pagos retroactivos de $500 por dependientes que se perdieron la última vez, según dijo un asistente de la Cámara a la cadena Fox News.
MEDIDAS MIGRATORIAS
Pero la Ley de Soluciones de Emergencia Ómnibus de Recuperación Económica y de Salud, o Ley HEROES, también tiene varias provisiones relacionadas con la inmigración.
La propuesta contiene disposiciones que permiten a los médicos inmigrantes en EE.UU., que desarrollan funciones relacionadas con COVID-19, evitar una larga espera para obtener su “Green Card”.
El proyecto de ley también aceleraría el procesamiento de visas de trabajo temporales y visas de inmigrante para trabajadores de la salud.
La ley Hero incluye además un lenguaje que requiere que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) busque la forma de administrar remotamente las ceremonias de naturalización, y extendería temporalmente la presentación y otros plazos para los no ciudadanos que se encuentran en EE.UU. con visas de trabajo temporales, visas de inmigrante o que tienen otros tipos de estatus y autorización de trabajo que pueden expirar durante la pandemia.
También permitiría que las “Green Card” que no se utilizaron en el año fiscal 2020 se otorguen en los años siguientes.
Otra disposición en el proyecto de ley otorgaría protección temporal contra la deportación, o “acción diferida” con autorización de trabajo, a trabajadores indocumentados en industrias consideradas esenciales durante la pandemia, como los socorristas, los trabajadores de salud y empleados agrícolas y procesadores de alimentos.
Otra medida controvertida en el proyecto de ley es una restricción para castigar a las llamadas ciudades santuario, gobiernos locales que limitan a la policía para ayudar en los esfuerzos migratorios federales.