Este martes concluyen las campañas políticas en los Estados Unidos, lo electores tendrán una última oportunidad para decidir quién ocupará la silla presidencial del país más poderoso del mundo.
Según las encuestas Hillary Clinton aventaja en los estados de mayor cantidad de votos del colegio, sin embargo esa ventaja no es tan amplía, lo que sigue poniendo a Donald Trump en una posición real de competencia.
En el caso de Texas, un estado históricamente republicano, Trump ha encontrado una dura oposición, siendo este estado el segundo con mayor número de electores hispanos.
En los primeros días de la elección temprana, en la parte sur de Texas, se logró romper récords en comparación con las elecciones del 2008 y 2012; para el tercer día un poco más del 40% de los votantes habían hecho uso de su derecho.
La realidad es que el voto ciudadano no será, en términos reales, el que elija el próximo presidente, será el Voto de los delegados quien dé el triunfo final.
Algunos especialistas en política aseguran que existe la posibilidad de que se genere un empate, es decir, ambos podrían contar con 269 votos de los delegados, en caso de que esto sucediera la duodécima enmienda de la constitución señala el Presidente tendría que ser elegido por la cámara de representantes, en donde los republicanos tienen una holgada mayoría. Esta situación no se ha presentado desde 1824.
Texas se ha convertido en un estado clave para estas elecciones con 38 votos en el colegio de electores, algunos expertos consideran que quien gane en este estado tendrá prácticamente ganada la elección.