El mercado bursátil en EEUU sigue cayendo por séptimo día consecutivo por los temores de una propagación global del coronavirus.
A media mañana, el índice Dow Jones registraba una caída de unos 900 puntos en respuesta a similares descensos en los mercados de Asia y Europa.
Uno de los factores que más ha empujado los valores de las acciones hacia abajo ha sido el violento freno que ha experimentado la producción industrial en China.
De seguir el comportamiento errático de Wall Street por el resto del día, sería la peor semana que experimenta desde la crisis financiera de 2008.