En el caso del crimen de la ciudadana española, Pilar Garrido la Procuraduría General de Justicia cambió la acusación de homicidio doloso por feminicidio.
El presunto culpable, su esposo Jorge Fernández, podría alcanzar una pena de hasta 50 años de cárcel y una reparación del daño por 470 mil pesos, sin embargo, la defensa asegura que no les preocupa, por lo débil de las pruebas en la acusación
La investigación inició con un secuestro, sin embargo se fue transformando en una acusación formal de la Procuraduría General de Justicia en Tamaulipas contra su esposo, Jorge Fernández, quien fue detenido el 29 de agosto del 2017 y permanece internado en el Centro de Ejecución de Sanciones (Cedes) de Ciudad Victoria.
El Abogado defensor de Jorge Fernández, Martín Lozano Méndez, dijo que las pruebas no se sostienen y han sido excluidas.
Ante el juez de control, Carlos Adrián Villalobos González, los fiscales acusan a Jorge de haber golpeado a Pilar en su región nasal, al caer se golpeó la nuca contra el suelo y posteriormente la estranguló, provocando asfixia y la muerte.
Fuente Milenio.